Estrategia global de Cuentas por Cobrar: gobierno, educación y automatización.

 

En muchas organizaciones, las cuentas por cobrar (CxC) siguen gestionándose como una suma de tareas operativas: facturar, cobrar, conciliar bancos y hacer seguimiento… Sin embargo, pocas empresas han dado el paso hacia una estrategia global de CxC, donde estos procesos funcionan como un sistema integrado.

El resultado de esta gestión fragmentada es recurrente: prácticas heredadas, canales no integrados, conciliaciones tardías y flujos que dependen de llamadas, correos y archivos en Excel. Todo esto impacta directamente la visibilidad del flujo de caja y la capacidad de tomar decisiones oportunas.

Evolucionar las CxC no es solo una mejora operativa. Es una decisión estratégica.

 

De procesos aislados a una visión integral de CxC

Una estrategia global de cuentas por cobrar parte de una premisa clave: el problema no es la falta de tecnología, sino la falta de integración, gobierno y adopción.

En la práctica, muchas organizaciones cuentan con herramientas para facturar, recaudar o conciliar, pero estas operan como silos. Cada área gestiona “su parte” del proceso sin una visión compartida del ciclo completo.

Esto se vuelve aún más evidente en empresas con carteras mixtas, donde conviven:

Grandes pagadores con condiciones contractuales rígidas y ciclos propios.

Pequeños comercios —como peluquerías o consultorios— que necesitan experiencias de pago simples, rápidas y digitales.

Sin una estrategia clara, ambos mundos se gestionan con las mismas reglas… y ahí comienzan los problemas.

 
 

Pilar 1: Gobierno de procesos

El primer paso para evolucionar una estrategia de CxC es asumir control real del proceso.

Gobernar las CxC implica definir:

  • Reglas claras por tipo de cliente y canal.

  • Responsables por cada etapa del ciclo.

  • Flujos diferenciados según el perfil del pagador.

  • Trazabilidad completa desde la factura hasta la conciliación.

Cuando no existe este gobierno holístico sobre pagos, conciliación y cobranza, aparecen las ineficiencias: pagos no identificados, reprocesos, ajustes manuales y cierres financieros que se vuelven una carrera contra el tiempo.

 
 

Romper con las prácticas heredadas

“Siempre lo hemos hecho así” sigue siendo una de las frases más costosas en la gestión financiera.

La dependencia de prácticas tradicionales —llamadas manuales, seguimientos reactivos, conciliaciones al cierre— limita la adopción real de herramientas que ya están disponibles en la organización.

Romper con estas prácticas no es solo un tema tecnológico. Es un cambio cultural que permite pasar de una gestión reactiva a una gestión preventiva y controlada.

 

Pilar 2: Educación interna y externa

La tecnología solo genera impacto cuando las personas la entienden y la usan correctamente.

Una estrategia global de CxC requiere educación en dos frentes:

Equipos internos, que deben conocer las capacidades reales de las herramientas y confiar en los flujos automatizados.

Clientes finales, que necesitan claridad sobre cómo pagar, por dónde hacerlo y qué información usar.

El desconocimiento y el temor al cambio generan errores, reprocesos y fricción innecesaria. Educar es reducir errores, acelerar la adopción y mejorar la experiencia de pago.

 
 

Pilar 3: Automatización continua

En muchas empresas, los procesos de CxC siguen siendo manuales: llamadas, planillas, correos individuales y cruces al final del mes.

Una estrategia moderna apuesta por automatización continua, incluyendo:

  • Flujos de notificación por email, SMS o WhatsApp.

  • Links de pago referenciados.

  • Identificación automática de pagos.

  • Conciliación transaccional en tiempo real.

Cuando la automatización está bien diseñada, las tareas operativas se transforman en control preventivo, y la conciliación deja de ser un evento tardío para convertirse en un proceso continuo.

 
 

Cuando los tres pilares trabajan juntos

Gobierno, educación y automatización no son etapas aisladas. Son engranajes que se retroalimentan.

  • Cuando estos pilares se integran:

  • Desaparecen los canales no identificados.

  • Se reducen las conciliaciones tardías.

  • Se elimina la dependencia de tareas manuales.

  • Mejora la visibilidad del flujo de caja.

La gestión de CxC deja de ser un cuello de botella y se convierte en un habilitador estratégico.

 

Evolucionar las CxC es evolucionar la gestión financiera

Una estrategia global de cuentas por cobrar permite a las empresas operar con mayor previsibilidad, eficiencia y capacidad de escala.

En Threxio ayudamos a entidades financieras y actores del ecosistema a revolucionar su propuesta de valor de cash management, habilitando modelos donde las empresas conectan todos sus procesos de CxC sin silos, con equipos formados y visibilidad en tiempo real.

Porque evolucionar las CxC no es solo cobrar mejor.

Es gestionar mejor.

 

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